México y los refugiados

México es un país que experimenta las tres fases del fenómeno migratorio: es un país de origen, tránsito y destino. La vecindad y las políticas restrictivas (migratorias) de los Estados Unidos ha ayudado a que el problema se agudice en los últimos años dando paso a un incremento del número de personas que solicitan o son sujetos de refugio. Los casos de los haitianos en Tijuana o los de múltiples nacionalidades que se quedan en México tendrían que evaluar o reconsiderar la política mexicana ante el tema.

México no ha sido ajeno a este fenómeno. Históricamente ha acogido a refugiados de América Central, del Sur y de Europa. Si bien es cierto, el gobierno mexicano cuenta con los instrumentos para enfrentar esta situación mediante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) que tuvo un papel protagónico en la década de los ochenta con la movilización de miles e refugiados guatemaltecos que huían del conflicto armado en su país, en los últimos años dicha Comisión ha perdido importancia y solo figura como una entidad administrativa más desperdiciando su experiencia y potencial. Más información sobre este tema a propósito del Día Internacional del Refugiado en mi intervención en el espacio noticioso ADN 40 de TV Azteca.