México, más cerca de Asia de lo que pensamos

Debido a los recientes acontecimientos en nuestra relación bilateral con América del Norte, México, a través de su Cancillería y Secretarías que, de alguna manera, están vinculadas con asuntos internacionales (Economía y Sagarpa, principalmente) ha emprendido una estrategia muy activa en la región de Asia-Pacífico.

Así lo demuestra la visita del presidente Enrique Peña Nieto a China para participar en la IX cumbre de las llamadas economías emergentes, mejor conocidas con el nombre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

La participación del presidente Peña a principios de septiembre en la Cumbre de Negocios y la visita a la compañía Alibaba son otras muestras de este activismo. Más aún porque ésta última empresa, gigante del comercio en línea, es una franca competencia para otra gran compañía del ramo de origen estadounidense.

Esto no es una casualidad, es una clara y directa señal de que México, pase lo que pase en el contexto de la renegociación del TLCAN, está jugando sus fichas diplomáticas.

Un evento que no debemos pasar por alto fue la expulsión del embajador de Corea del Norte en México (persona non grata) Kim Hyong-Gil.

Si bien Corea del Norte ha desafiado la paz y seguridad global, mediante los ejercicios balísticos, en otro tiempo, la diplomacia mexicana hubiera actuado de manera tibia al respecto.

Quizá un comunicado de la Cancillería condenando, como lo ha hecho, el lanzamiento de los misiles, hubiera sido suficiente. Las cosas han cambiado. Un comunicado no es suficiente para enviar señales claras a nuestros aliados o socios comerciales.

Algunos analistas denominaron la acción como una muestra de sumisión de México a Estados Unidos. No hay que olvidar que precisamente el vicepresidente de EU, Mike Pence, durante una gira en América Latina a mediados de agosto de este año, hizo un llamado a varios países, entre ellos México, a romper relaciones diplomáticas con Corea del Norte.

Es factible que exista algo de cierto en esto, sin embargo, estoy convencido de que el mensaje era para Japón, nuestro tercer socio comercial y ha sido sujeto de ataques verbales y amenazas por parte de Corea del Norte en los últimos 64 años, después del armisticio entre las dos Coreas en el año de 1953. Asimismo, no hay que dejar de considerar que los dos últimos misiles sobrevolaron territorio japonés (Isla de Hokkaido, ubicada al norte del país), lo que representa un riesgo y amenaza latente para la seguridad del pueblo japonés.

Si bien es cierto que Tokio no mostró oficialmente su beneplácito a México, en su lugar, envió a 72 brigadistas para apoyar en las labores de rescate, luego del sismo del 19 de septiembre que azotó la zona centro del país. Este tipo de detalles cuentan cuando se buscan opciones comerciales (diversificación) y aliados internacionales. Sin duda, México está más cerca de Asia de lo que pensamos y los hechos arriba mencionados así lo demuestran. Cuates y amigos en la adversidad. Gracias, Japón…

Artículo publicado en el periódico El Heraldo de México el día 5 de octubre de 2017.