México: entre la dinámica del APEC y el TPP

La semana pasada se llevó a cabo en la Ciudad de Da Nang, Vietnam, la reunión anual del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés) que reúne a 21 economías de la Cuenca del Pacífico y que, según datos del gobierno de México, representa 60% del Producto Interno Mundial (PIB). Como cada año, desde 1989, este tipo de reuniones son el termómetro de lo que acontece en la región y los temas tratado se convierten en tendencia global. México es miembro desde el año de 1991. Los resultados, que, dicho sea de paso, no son vinculantes, es decir, no obligan a sus miembros a cumplirlos, se convierten en parte de la estrategia comercial de los países que lo conforman. De esta manera, sus miembros Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Chile, República Popular China, Hong Kong, China, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Filipinas, Rusia, Singapur, Corea, Taiwán, Tailandia, Estados Unidos y Vietnam vinculan su política comercial hacia los acuerdos pactados, que en el próximo año, apuntarán a promover el crecimiento innovador; crear nuevos caminos para la integración regional; fortalecer la capacidad de innovación de las pequeñas y medianas empresas y mejorar la seguridad alimenticia y la agricultura sustentable en respuesta al cambio climático.
Estos temas que, para los ojos de algunos críticos, entre ellos un servidor, podrían quedar en buenos deseos, dentro de la actual coyuntura internacional adquieren relevancia y vigencia. No es un accidente que dos actores fundamentales del APEC, Estados Unidos y China hayan dejado clara su posición con respecto al libre comercio y que Japón impulsara en el marco del APEC el renacimiento del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) en su versión TPP 11, sin la participación de Estados Unidos.
Si bien es cierto la salida del TPP por parte de Donald Trump, cuando inició su gobierno era una sentencia de muerte para este mecanismo, que a diferencia del APEC sí promueve procesos de desgravación arancelaria (eliminación) y es vinculante entre sus socios, éste proceso de cooperación y libre comercio puede significar el regreso como actor regional y global por parte de Japón. No hay que olvidar que China ya ha planteado su propia versión de este tipo de esquemas de libre comercio a través de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés), que incluye a los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) –Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Birmania, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam– y sus socios regionales: Japón, Corea del sur, Australia, Nueva Zelanda e India. Esta es la dinámica del APEC y el TPP. México es parte de ella, y como actor global hoy más que nunca deberá jugar sus fichas geoeconómicas para hacer realidad el multicitado “Plan B” en materia de la tan anhelada diversificación de su política comercial internacional.